Es muy normal que, a estas alturas, en España nos dé un poco de vértigo escoger mal la forma jurídica adecuada para nuestro negocio, ya que esto nos puede traer no sólo más gastos, si no también problemas legales y fiscales.
Son muchas cosas a tener en cuenta y no queremos llevarnos ningún tipo de sorpresa, ya tenemos bastante con hacer crecer nuestra empresa y estabilizarnos.
En este artículo vamos a explicarte las diferencias entre autónomo y sociedad limitada al detalle, para que puedas estar más seguro a la hora de decidir que es mejor autónomo o SL.
7 Diferencias entre autónomo y sociedad limitada
¿Qué es mejor autónomo o SL? ¿Qué me favorece a la hora de hacer crecer mi negocio?
Depende mucho de tu situación específica y cuál sea tu visión a largo plazo.
En el siguiente cuadro, te explicamos las 7 principales diferencias entre autónomo y sociedad limitada:
Factor | Sociedad Limitada | Autónomo |
---|---|---|
Responsabilidad legal | Responsabilidad limitada: Se limita al capital aportado, por lo que está protegido en caso de deudas. | Responsabilidad ilimitada: Responde con todo su patrimonio personal, presente y futuro. |
Constitución (costes iniciales) | Requiere un proceso formal con notario, Registro Mercantil y un capital mínimo de 3.000€. *También existen modalidades como la SL de formación sucesiva que permiten constituir la sociedad con un capital inferior, aunque con ciertas restricciones. |
Proceso rápido y económico sin requisitos de capital mínimo. |
Fiscalidad | Tributa mediante el Impuesto de Sociedades con un tipo fijo del 25%. | Tributa a través del IRPF con un tipo progresivo que puede llegar al 47%. |
Obligaciones contables y administrativas | Debe llevar contabilidad completa según el Plan General Contable y presentar cuentas anuales. | Obligaciones contables más simples con modelos trimestrales de IVA e IRPF. |
Imagen y credibilidad comercial | Mayor credibilidad y profesionalidad ante clientes, bancos y proveedores. | Puede ser percibido como un negocio más pequeño o con menor estructura. |
Gestión y toma de decisiones | Las decisiones pueden estar sujetas a la aprobación de socios y estatutos. | Total autonomía en la gestión y toma de decisiones. |
Acceso a subvenciones y ayudas | Mayor acceso a financiación y subvenciones empresariales. | Acceso limitado a ciertas ayudas y financiación. |
Entonces, ¿qué es mejor autónomo o SL?
La diferencia entre autónomo y sociedad limitada radica principalmente en diversos factores específicos de cada proyecto empresarial:
- Nivel de ingresos y beneficios esperados: Si se prevé que los beneficios anuales superen los 40.000 euros, te aseguramos que es mejor ser Sociedad Limitada que autónomo por el tipo impositivo fijo del Impuesto de Sociedades propio de la SL.
- Riesgo asociado a la actividad: En sectores donde existe un mayor riesgo de deudas o responsabilidades legales, la protección del patrimonio personal que ofrece la SL es una ventaja significativa.
Así que si te preguntas qué es mejor, ser autónomo o SL en cuanto a “tranquilidad” de no perderlo todo, es sin duda la SL. - Necesidades de inversión y financiación: Las SL suelen tener más facilidades para acceder a financiación bancaria y atraer inversores, gracias a su estructura jurídica y a la percepción de mayor solvencia.
- Número de socios o colaboradores: Si el proyecto implica a varias personas, una SL permite estructurar claramente las participaciones y responsabilidades de cada socio, lo que facilita la gestión y evita conflictos futuros.
Factores a tener en cuenta antes de decidir
Tras ver las diferencias entre autónomo y sociedad limitada, ¿Cómo debes elegir entre una de ellas? Pues teniendo en cuenta los siguientes puntos:
- Plan de negocio detallado: Analizar las proyecciones financieras, el mercado objetivo y las estrategias de crecimiento ayudará a determinar la forma jurídica más adecuada.
- Asesoramiento profesional: Consulta con expertos en asesoría fiscal y legal para que te proporcionen una visión más clara de las implicaciones de cada opción y evitar problemas futuros.
- Flexibilidad y adaptabilidad: Evalúa la capacidad de la estructura jurídica para adaptarse a cambios en el negocio, como la incorporación de nuevos socios, cambios en la actividad o expansión a nuevos mercados.
- Costes operativos y administrativos: Considera los gastos asociados a la gestión diaria del negocio, incluyendo servicios de asesoría, gestorías, cumplimiento de obligaciones fiscales y contabilidad.
- Percepción en el mercado: Dependiendo del sector y el tipo de clientes, operar como sociedad limitada puede aportar una imagen de mayor estabilidad y confianza, lo que podría influir en la captación de clientes y oportunidades de negocio.
En GrupoGestorr llevamos más de 24 años guiando a emprendedores a tomar las mejores decisiones de acuerdo a su situación y objetivos tanto a corto como a largo plazo.